martes, 17 de octubre de 2017

Por encima de la lluvia, Víctor del Árbol


SINOPSIS: Miguel y Helena se conocen en una residencia de ancianos en Tarifa, a una edad en la que creen haberlo vivido todo ya. A Miguel le asusta volar. A Helena le da pánico el mar. Los dos tienen hijos adultos y sienten que les han relegado a un plano casi ornamental. El dramático suicidio de un compañero de la residencia les abre los ojos. No quieren pasar sus últimos días recordando y añorando tiempos supuestamente mejores. Y juntos decidirán emprender el viaje de sus vidas, en el que descubrirán que nada es definitivo mientras queden ilusiones que perseguir.
Mientras tanto, en la lejana ciudad sueca de Mälmo, la joven Yasmina, hija de inmigrantes marroquíes y que sueña con ser cantante, vive atrapada entre el cuidado de su autoritario abuelo Abdul y el desprecio de su madre, para quien Yasmina es una vergüenza porque trabaja para un sueco de pasado turbio. Y vive un romance secreto con el subcomisario de la Policía sueca, un hombre mayor e importante.
Estos tres personajes dibujan una historia sobre el sentido del amor y sobre lo extraordinarias que pueden llegar a ser las personas comunes.
Hacía mucho tiempo que deseaba leer algo de este autor del que solo oigo buenas críticas. Por encima de la lluvia me llegó a casa sin esperarlo, así que me sumergí entre sus páginas enseguida. Desde el inicio de la novela me di cuenta de que no iba a salir indemne y que su lectura me iba a doler bastante.

Esta es una la historia coral que en apariencia no tienen nada que ver, cuando en realidad lo tiene todo. La historia de Miguel y Helena es una huida hacia adelante en el último tramo de sus vidas. Dos personas que se han encontrado cuando no había esperanzas para ellos. Por otra parte, está la historia de Yasmine, una especie de ángel que no puede escapar de la realidad que le ha tocado vivir. Llama la atención que sea precisamente Yasmine la que tenga que “pagar” deudas que le corresponden a ella. Su abuelo Abdul se erige a sí mismo como adalid de la virtud, cuando el pasado que arrastra ha de ocultarlo debajo de una alfombra. Y es que como se demuestra una y otra vez la justicia no existe. Hay personas que nacen para perder.

En apariencia puede parecer que no es una novela negra, pero una vez que el autor muestra el conflicto vamos viendo los bajos fondos y qué lleva a los personajes a meterse en la “mierda”. Aun así, es una línea muy fina, por lo que puede que haya lectores que no piensen como yo.

Hay muchos más personajes, todos muy bien definidos, con sus luces y con sus sombras, tan humanos que te reconoces en muchos pensamientos. Ningún personaje sobra, todos tienen su por qué dentro de esta trama tan compleja.

Tengo que decir que se nota que es un autor con oficio y mide muy bien las palabras que elige. No solo me han gustado las historias que se van entrelazando a medida que avanza la narración sino la sinceridad de cómo las narra. Encuentro que es una historia que se cuenta con el corazón desnudo, sin artificios, sin mentiras, con la verdad por delante. Es una lectura desgarradora que hace que las entrañas se te encojan.

Por encima de la lluvia escarba en la cotidianidad para mostrarnos qué hay debajo. Y lo que hay debajo no suele gustar porque revela una verdad desgarradora, una verdad que huele mal.  

Me ha llamado la atención que uno de los personajes se tomara la justicia por su mano porque no podía ser de otra manera. En alguna ocasión, en una situación muy similar, yo misma me la habría tomado. Evidentemente hay decisiones que traen consecuencias y esta no iba a ser menos.

Aun siendo una novela que muestra las miserias humanas, también hay un mensaje de esperanza. La vida se bebe a tragos, no a sorbitos y que hay que afrontarla sin una venda en los ojos.

Resumiendo, puede que Por encima de la lluvia sea la mejor novela que he leído este año. Sin duda, para mí es un novelón.

viernes, 13 de octubre de 2017

Prometo perder, Pedro Chagas Freitas


SINOPSIS: El que ama siempre gana.
Prometo perder es una novela fragmentada sobre el amor en todas sus formas y con todas sus consecuencias. Un best seller internacional.
Todos somos imprevisibles ante el amor.
Todos estamos dispuestos a ganar.
Pero sabemos que podemos perder.
En el amor se gana, se pierde, se goza, se sufre, se vuela...
Vuela con Pedro Chagas Freitas, el autor que ha conseguido enamorar a medio mundo.
Es difícil hacer una reseña de Prometo perder, porque más que una novela, yo la consideraría una serie de pensamientos y reflexiones que tienen que ver con el AMOR en todas sus variantes. Lo que es más importante, lo hace sin banalizar, poniendo el dedo donde sabe que va a doler. El autor lo hace con una sensibilidad que a veces resulta conmovedora.

Es una obra que explora en los sentimientos, desde los más profundos hasta los más superficiales. No solo nos habla de lo que puede haber en una pareja (ilusión, pasión, lujuria, complicidad, odio, desamor, dolor…) también nos habla de otros tipos de amor, como el de una madre, el de los hijos o el que se siente hacia las mascotas. No deja nada en el tintero.

Esta es una lectura para descubrir con calma y saboreando cada capítulo. Las prisas nunca son buenas para el amor. Soy de las que piensa que se cuece a fuego lento. No es una historia de personajes, pues el verdadero protagonista en esta historia es el Amor.

Si por algo me ha gustado esta lectura es porque me he sentido identificada en muchas ocasiones con las reflexiones.

Porque solo el que ama siempre gana. Merece la pena darle una oportunidad al amor.


miércoles, 11 de octubre de 2017

La isla


Es el año 2037, y en la pequeña isla de Isola siete personas han sido seleccionadas para participar en un juego mental patrocinado por el estado para reclutar al candidato ideal para un puesto en el servicio de inteligencia de la totalitaria Unión de la Amistad. Uno de estos candidatos es Anna Francis, una burócrata adicta al trabajo con una hija de nueve años a la que rara vez ve y con un secreto a sus espaldas que la atormenta. En verdad, Anna no es estrictamente una candidata al puesto: de hecho, ella es la prueba en sí misma. Su misión es escenificar su propia muerte y, luego, desde su escondite entre los muros de la casa, observar cómo reaccionan los otros seis candidatos al descubrir que hay un asesino entre ellos y evaluar quién de ellos responde a lo esperado. ¿Quién tomará el control y liderará la situación? ¿Quién se desmoronará por el miedo y la tensión acumulada? Pero de pronto llega la tormenta, los liderazgos se disuelven, y es entonces cuando empieza el verdadero juego

Es cierto que las entrevistas de trabajo ya no son lo que eran. Atrás quedaron los tiempos en los que los jefazos sólo se leían el currículum y hacían par de preguntas sobre los objetivos y las inquietudes, bah, chorradas. Ahora valoran la resistencia de los candidatos al estrés, sus capacidades para reaccionar ante circunstancias desconocidas o para solucionar conflictos y también su disposición a pisar al otro para conseguir el puesto. Y tenemos un buen ejemplo de esto en la novela La isla, una de las últimas apuestas de Roca editorial, escrita por Asa Avdic, en la que cuenta la historia de una multinacional que le pide a una jovencita que acuda a una casa aislada, en una isla, donde se reunirán varios profesionales que optan a un buen trabajo para una prueba secreta: ella deberá fingir su propia muerte para ver cómo reaccionan los demás, para valorarlos y decidir cuál es el mejor preparado para el puesto. Y como se pueden imaginar ustedes, nada sale como debería. Nada es como le habían contado. Aparecen la intriga, el misterio y también la muerte. Y todo esto, en el año 2037.
            No se engañen. La isla es acción, adrenalina pura, un juego de espejos. Estamos ante un thriller que recicla los elementos narrativos más eficaces del género para darles un barniz nuevo: una casa aislada donde no funciona el teléfono, asesinatos sin un sospechoso claro, el peligro a la vuelta de la esquina, varias personas -todas mienten, todas ocultan algo- obligadas a entenderse, y un final medianamente sorprendente en el que hay que hablar del poder, del dinero y de los traumas del pasado. Éste es el cóctel que encontramos en la novela, un cóctel explosivo. La isla se levanta sobre esos cimientos y cuenta una historia que parece mostrarnos algo nuevo con un patrón antiguo, visto miles de veces. A pesar de todo, la novela se lee estupendamente, contagia la acción, y explota de una forma muy eficaz el misterio.
            La autora Asa Avdic pone toda su concentración en el argumento y en los personajes, en que no perdamos de vista el paisaje global en el que se desarrolla la acción, en confundirnos. Dota la historia de cierto carisma y se decanta por un estilo sobrio y directo, con gusto. Y no se sale de la senda que marca este tipo de thrillers, una fórmula que lleva funcionando mucho tiempo y en la que se fijan la mayoría de los bestsellers. El ritmo no para, el lector no recibe ninguna tregua: le da dejando pistas, algunas erróneas, para que estén tan perdidos como los propios candidatos. Y aquí radica una de sus debilidades: quizás no le hubiera ido mal un poco más de calma, más tiempo para conocer a los personajes, para que sus páginas respiren. Hace la autora una apuesta importante y es que va cambiando el narrador y también el tiempo, lo que obliga a ser un poco avispado para armar el puzle. 
            La isla es una novela que te encierra, te quita cualquier posibilidad de escapatoria y te deja a merced de la lectura. La autora es fiel a los elementos más tradicionales del género, pero lo reviste de cierta novedad: la entrevista de trabajo, el pasado turbio de la protagonista y la confusión cuando cada personaje demuestra su verdadera cara. Es, sin duda, una lectura entretenida y claustrofóbica, un viaje intenso al misterio, a eso tan de moda de sálvese quien pueda. Y ya saben, si le dicen que vayan a hacer una entrevista de trabajo a una isla, piénsenlo detenidamente. O mejor: digan que no.